La evolución del motociclismo no necesariamente tiene que significar el final del motor de combustión. Mientras buena parte de la industria mundial concentra sus esfuerzos en la electrificación, Suzuki acaba de demostrar en India que todavía existe un enorme campo de desarrollo para los motores alimentados por combustibles renovables con la nueva Gixxer SF 250 FFV (Flex Fuel Vehicle).
Y aunque a primera vista podría parecer simplemente otra versión de la conocida deportiva de cuarto de litro, su verdadero significado está debajo del carenado: esta motocicleta puede funcionar con mezclas de gasolina y etanol que van desde E20 hasta E85, llevando la utilización de biocombustibles a un nivel que todavía resulta poco común en el mundo de las dos ruedas.

¿Qué significa E85?
Para entender la importancia de esta tecnología primero hay que explicar qué significa la denominación E85.
La letra «E» corresponde a etanol y el número indica aproximadamente el porcentaje de este combustible presente en la mezcla. Por lo tanto, un combustible E85 contiene hasta 85 % de etanol y 15 % de gasolina. En comparación, el conocido E20 está compuesto por 20 % de etanol y 80 % de gasolina.
La diferencia es enorme.
Mientras una motocicleta convencional diseñada para E20 tiene un rango relativamente limitado de tolerancia al contenido de alcohol, un vehículo desarrollado como Flex Fuel está preparado para adaptarse a diferentes proporciones de etanol, modificando la gestión del motor y los sistemas de alimentación para mantener un funcionamiento adecuado.
Y aquí aparece una de las claves de la Gixxer SF 250 FFV: no se trata simplemente de ponerle más etanol a un motor convencional. Suzuki tuvo que adaptar componentes del sistema de combustible y la gestión electrónica para trabajar con concentraciones mucho mayores.
Una posible salvación para el motor de combustión
Desde el punto de vista del motociclismo, la importancia de esta tecnología podría ser mucho mayor de lo que aparenta.
El motor de combustión interna enfrenta actualmente una transformación sin precedentes. Las regulaciones ambientales son cada vez más exigentes y los fabricantes están acelerando el desarrollo de motocicletas eléctricas e híbridas. Sin embargo, tecnologías como la Flex Fuel abren una tercera vía: mantener el motor de combustión, pero alimentándolo progresivamente con combustibles renovables.

El etanol puede producirse a partir de materias primas agrícolas como la caña de azúcar, el maíz y otros recursos de biomasa. Además, Suzuki destaca que el uso de bioetanol puede contribuir a reducir las emisiones de CO₂ durante el ciclo de vida del combustible frente a la gasolina convencional.
Esto significa que el futuro del motor de combustión podría no depender exclusivamente del petróleo.
La posibilidad de utilizar hasta E85 permite pensar en motores de combustión que reduzcan progresivamente su dependencia de los combustibles fósiles sin renunciar a la experiencia de conducción que caracteriza a una motocicleta tradicional.
Por supuesto, esto no significa que el motor de combustión esté «salvado» definitivamente. La sostenibilidad del etanol depende también de su producción, disponibilidad, logística y balance ambiental. Pero sí demuestra que existen caminos tecnológicos diferentes a la electrificación absoluta.
De E20 a E85: el gran salto de Suzuki
La Gixxer SF 250 convencional ya está preparada para trabajar con gasolina E20, mientras que la versión FFV amplía considerablemente ese rango hasta E85. Suzuki señala que la motocicleta puede operar con combustibles desde E20 hasta E85 y adaptarse a las diferentes concentraciones de etanol.
Incluso hay una particularidad interesante: Suzuki reporta 27,2 Hp a 9.300 rpm utilizando E20 y 27,9 Hp a las mismas 9.300 rpm con E85, mientras que el torque máximo alcanza 22,5 Nm. El mayor octanaje del etanol permite una combustión con mayor resistencia a la detonación y posibilita esta ligera ganancia de potencia.
Eso demuestra que el E85 no tiene por qué significar necesariamente una pérdida de prestaciones.
El conocido motor 250 de Suzuki
La nueva Gixxer SF 250 FFV conserva la esencia mecánica que ha convertido a esta familia en una de las propuestas más interesantes de Suzuki en el segmento de cuarto de litro.
El propulsor es un monocilíndrico de 249 cm³, cuatro tiempos, SOHC y refrigerado por aceite, equipado con inyección electrónica de combustible y el reconocido Suzuki Oil Cooling System (SOCS). La transmisión es de seis velocidades.
La potencia oficial para la versión FFV llega a 27,9 Hp a 9.300 rpm con E85, mientras que el torque máximo es de 22,5 Nm a 7.500 rpm según la ficha técnica publicada por Suzuki India.
En la parte ciclo encontramos suspensión delantera telescópica y un sistema trasero tipo basculante, además de frenos de disco en ambos ejes con ABS de doble canal. El disco delantero tiene un diámetro de 300 mm.
Las dimensiones oficiales incluyen una longitud de 2.010 mm, ancho de 740 mm, altura de 1.035 mm, distancia entre ejes de 1.345 mm, altura del asiento de 800 mm y una distancia libre al suelo de 165 mm.
El tanque tiene capacidad para 12 litros y el peso en orden de marcha es de 163 kg. Las ruedas son de aleación y utilizan neumáticos 110/70R17 adelante y 150/60R17 atrás.
Tecnología para convivir con el etanol
Además de las modificaciones realizadas al sistema de combustible, Suzuki incorpora un sistema de advertencias específico para el funcionamiento con altas concentraciones de etanol.
Esto es importante porque el E85 tiene características diferentes a la gasolina. Entre ellas, un menor contenido energético por litro y una mayor dificultad para vaporizarse a bajas temperaturas. Por esa razón, la Gixxer SF 250 FFV cuenta con indicadores que ayudan al usuario cuando las condiciones requieren limitar la concentración de etanol o añadir gasolina.
La motocicleta también puede incorporar Suzuki Ride Connect, con conectividad Bluetooth y navegación giro a giro, además de iluminación LED y el sistema Suzuki Easy Start.
Una Gixxer que conocemos muy bien en Colombia
Para los motociclistas colombianos, el nombre Gixxer no es precisamente desconocido. La familia se ha ganado un lugar importante en nuestro mercado gracias a una combinación que históricamente ha resultado atractiva: diseño deportivo, buenas prestaciones, confiabilidad y una relación costo/prestaciones muy competitiva.
Por eso resulta especialmente interesante imaginar una Gixxer SF 250 con esta tecnología circulando por nuestras carreteras.
Sin embargo, aquí aparece el gran problema: Colombia todavía no cuenta con un ecosistema de combustibles de alto contenido de etanol comparable con el de India o Brasil.
¿Por qué no llegan estas motos a Colombia?
Actualmente, el Ministerio de Minas y Energía señala que gran parte del país comercializa gasolina compuesta por aproximadamente 90 % de combustible fósil y 10 % de etanol, es decir, E10.
Esto crea una enorme diferencia frente a mercados como India, donde el E20 se convirtió en el estándar y ya se está introduciendo combustible E85, o Brasil, donde la tecnología Flex lleva muchos años formando parte de la industria motociclista. Cita
De hecho, Brasil fue pionero mundial en motocicletas flex-fuel. Honda introdujo allí en 2009 la CG150 Titan Mix, considerada la primera motocicleta de producción en serie capaz de funcionar con gasolina y etanol, y en 2026 la compañía superó la impresionante cifra de 10 millones de motocicletas Flex producidas en Brasil.
India, por su parte, está acelerando fuertemente su estrategia de etanol y recientemente comenzó incluso la comercialización de gasolina E85. El Gobierno indio considera que una mayor adopción de vehículos flex-fuel puede contribuir a reducir la dependencia de las importaciones de petróleo, disminuir emisiones y generar mayores ingresos para el sector agrícola.
Colombia, aunque tiene una tradición importante en la producción de etanol y cuenta con una regulación que contempla mezclas con biocombustibles, todavía está muy lejos de disponer de una infraestructura de distribución masiva de E85.
Lo paradójico es que nuestra propia legislación ya había contemplado desde hace años la posibilidad de avanzar hacia mezclas superiores. Incluso existe normativa que planteaba desarrollar la infraestructura necesaria para distribuir combustibles de hasta E85.
El problema, entonces, no es únicamente fabricar una motocicleta capaz de funcionar con E85. El verdadero desafío es tener el combustible disponible en las estaciones de servicio.
El futuro podría estar entre la gasolina y la electricidad
La Suzuki Gixxer SF 250 FFV plantea una pregunta interesante para el futuro del motociclismo: ¿realmente debemos escoger entre el motor de gasolina tradicional y la motocicleta eléctrica?
Quizás exista un camino intermedio.
India y Brasil están demostrando que el motor de combustión puede evolucionar para utilizar mayores cantidades de combustibles renovables. En Brasil, la tecnología ya está completamente integrada al mercado de motocicletas, mientras India está llevando el concepto hacia concentraciones de etanol cada vez mayores.
Para Colombia, el reto será crear las condiciones para que esta tecnología tenga sentido. Mientras nuestro combustible siga siendo mayoritariamente E10, una motocicleta diseñada para aprovechar E85 no tendría todo el potencial que ofrece.
La Suzuki Gixxer SF 250 FFV no es solamente una nueva versión de una deportiva de 250 cc. Es una demostración de que el motor de combustión todavía tiene cartas por jugar.
Y quizás, en un futuro no muy lejano, la discusión ya no sea simplemente combustión versus electricidad, sino qué tipo de combustible puede hacer que el motor de combustión siga siendo viable, eficiente y mucho más sostenible.




