Cuando se habla de Pininfarina, inmediatamente aparecen en la mente algunos de los automóviles más bellos y reconocidos de la historia. Ferrari, Maserati, Alfa Romeo, Peugeot y otras grandes marcas han recurrido, en diferentes momentos, al talento de esta legendaria firma italiana para crear vehículos que terminaron convirtiéndose en auténticos referentes del diseño mundial.
Pero detrás de esas líneas que parecen dibujadas con una precisión casi artística existe algo mucho más importante: ingeniería, aerodinámica y una enorme experiencia en el estudio del comportamiento de los vehículos frente al viento.
Y precisamente allí está uno de los secretos que CFMOTO está utilizando para llevar sus motocicletas deportivas a un nivel completamente diferente.

Pininfarina, una historia ligada a los grandes
La historia de Pininfarina comenzó en Turín en 1930, cuando Battista “Pinin” Farina fundó la empresa que posteriormente adoptaría el apellido Pininfarina. Durante décadas, la compañía pasó de ser un reconocido carrocero italiano a convertirse en uno de los grandes estudios internacionales de diseño e ingeniería automotriz.
Su nombre quedó especialmente ligado a Ferrari, con modelos históricos como el 250 GT, Dino, Daytona, Testarossa y F40, pero su trayectoria también incluye trabajos para Alfa Romeo, Maserati, Peugeot, Lancia, Fiat, Cadillac, Volvo y otras importantes compañías.
Esta trayectoria explica por qué el nombre Pininfarina tiene tanto peso dentro de la industria. No se trata únicamente de una empresa que diseña carrocerías espectaculares; durante décadas ha desarrollado conocimiento alrededor de la manera en que el aire interactúa con un vehículo.
Y ahí aparece uno de sus grandes tesoros: su túnel de viento.
Este video en inglés nos hace un recorrido por la Galleria del Vento
La “meca” de la aerodinámica
En 1972 Pininfarina inauguró en Grugliasco, cerca de Turín, su célebre Galleria del Vento, un túnel de viento de escala real que en aquel momento fue el primero de Italia capaz de realizar pruebas con automóviles de tamaño completo y uno de los pocos de sus características existentes en el mundo.
Desde entonces, esta instalación se ha convertido en una herramienta fundamental para estudiar cómo se comporta un vehículo cuando se enfrenta al aire.
Y aunque durante mucho tiempo el gran protagonista fueron los automóviles, la experiencia también ha llegado al mundo de las motocicletas. De hecho, entre las motos que han pasado por estas instalaciones se encuentra la BMW R 100 RS, cuya carenadura integral fue optimizada aerodinámicamente en el túnel de viento.
Por eso, llamar a Pininfarina una especie de “meca” de la aerodinámica no resulta exagerado cuando se habla de la experiencia acumulada por la compañía en este campo.
Mucho más que reducir la resistencia al viento
Uno de los errores más comunes es pensar que desarrollar la aerodinámica de una motocicleta consiste simplemente en conseguir que el aire “pase mejor”.
En una moto deportiva moderna el trabajo es muchísimo más complejo.
El objetivo es encontrar el equilibrio entre resistencia aerodinámica, estabilidad, carga sobre los ejes, comportamiento a alta velocidad, refrigeración y confort del piloto.
En el caso de una motocicleta, además, el piloto forma parte del conjunto aerodinámico. Su posición modifica completamente el flujo de aire y puede cambiar las fuerzas que actúan sobre la moto.
Por eso las instalaciones de Pininfarina permiten estudiar no solamente el vehículo, sino también la interacción entre la motocicleta y quien la conduce. El túnel puede utilizar pilotos de prueba o maniquíes instrumentados y permite analizar aspectos relacionados con el flujo de aire y el confort térmico.
El túnel de Pininfarina también cuenta con sistemas capaces de reproducir condiciones de circulación reales, incluyendo efectos relacionados con el viento, turbulencias y el denominado efecto suelo.
Así fue la prueba del prototipo de CFMOTO en el túnel de viento de Pininfarina
El secreto detrás de las deportivas de CFMOTO
La colaboración entre CFMOTO y Pininfarina representa mucho más que una alianza estética.
La marca china ha experimentado durante los últimos años una evolución enorme en el diseño y desarrollo de sus motocicletas, especialmente en los segmentos deportivos. Modelos como la familia SR han mostrado una clara intención de competir no solamente por precio, sino también por tecnología, prestaciones y sofisticación.
La alianza CFMOTO Pininfarina es el ejemplo más claro del trabajo de las marcas chinas en su búsqueda por la perfección mecánica y de diseño.
La participación de Pininfarina permite llevar ese proceso a un escenario en el que cada superficie de la carrocería puede ser estudiada desde un punto de vista funcional.
Una toma de aire, una superficie del carenado, una pequeña aleta o incluso la posición del piloto pueden tener consecuencias importantes cuando la motocicleta comienza a acercarse a velocidades muy elevadas.

Por eso, detrás de una deportiva moderna existe una enorme cantidad de trabajo que normalmente no se puede ver.
La aerodinámica no comienza cuando la moto llega al túnel de viento. Es el resultado de un proceso completo de diseño, simulación, fabricación de prototipos y validación.
CFMOTO V4 SR-RR: el proyecto que lo cambia todo
Y si existe actualmente una motocicleta que representa el punto máximo de esta colaboración, es la CFMOTO V4 SR-RR.
Presentada inicialmente como prototipo en EICMA 2025, esta superbike representa el proyecto deportivo más radical desarrollado hasta ahora por CFMOTO. El concepto utiliza un motor V4 cercano a los 1.000 cc y plantea una potencia superior a los 210 caballos, con el objetivo de superar los 300 km/h.
Pero posiblemente el elemento más llamativo no sea su motor.
Son sus enormes alerones aerodinámicos activos.
Pininfarina ha jugado en las grandes ligas del automovilismo y CFMOTO ha entrado en el juego, para estar entre los mejores.
A diferencia de los tradicionales winglets fijos utilizados en muchas motocicletas deportivas, el sistema de la CFMOTO V4 SR-RR puede modificar su posición mediante actuadores eléctricos. La intención es cambiar el comportamiento aerodinámico dependiendo de las condiciones: reducir resistencia cuando se busca máxima velocidad y generar carga aerodinámica cuando se necesita mayor estabilidad durante la frenada o en curva.
Y precisamente este es el punto donde el trabajo con Pininfarina adquiere una dimensión especial.
Una moto puesta a prueba contra el viento
Recientemente, CFMOTO llevó la V4 SR-RR al túnel de viento de Pininfarina para someterla a una serie de pruebas destinadas a perfeccionar su comportamiento aerodinámico.
Los ingenieros estudiaron aspectos como el flujo de aire alrededor del piloto, la estabilidad, la reducción de resistencia aerodinámica, la refrigeración y el funcionamiento de los alerones móviles.
Esto demuestra que el objetivo no es simplemente conseguir una cifra espectacular de velocidad máxima.
Una superbike que pretende superar los 300 km/h necesita ser estable, predecible y eficiente. El aire debe convertirse en un aliado y no en un enemigo.
Y allí es donde el túnel de viento se convierte en una herramienta fundamental.
Del túnel de viento a la pista
Sin embargo, las pruebas aerodinámicas son solamente una parte de un proceso de desarrollo mucho más grande.
Los datos obtenidos en el túnel de viento permiten validar y modificar el diseño, pero después deben integrarse con otros parámetros de ingeniería: comportamiento dinámico, temperatura de funcionamiento, frenado, aceleración, estabilidad, neumáticos, suspensiones, electrónica y resistencia estructural.
En otras palabras, una moto puede ser perfectamente eficiente desde el punto de vista aerodinámico y aun así necesitar numerosas modificaciones antes de convertirse en un producto definitivo.
En una motocicleta de competición o de muy altas prestaciones, además, cada cambio puede tener consecuencias sobre el comportamiento general.
Por eso el desarrollo de la V4 SR-RR debe entenderse como un proceso integral en el que la aerodinámica es una de las piezas fundamentales del rompecabezas.
¿La versión definitiva llegará a EICMA 2026?
Todo apunta a que la historia de la V4 SR-RR todavía tiene un capítulo importante por escribir.
El prototipo presentado en EICMA 2025 fue descrito por la propia organización del salón como un anticipo de una futura superbike de producción cercana a los 1.000 cc, lo que deja claro que CFMOTO tiene la intención de llevar este proyecto mucho más allá de un simple ejercicio conceptual.
Ahora, después de las pruebas aerodinámicas realizadas junto a Pininfarina, todo indica que podríamos estar cada vez más cerca de conocer la versión definitiva del proyecto.
Y el escenario no podría ser más apropiado: EICMA 2026, en noviembre, donde CFMOTO podría mostrar finalmente cuánto de aquella espectacular V4 SR-RR presentada en 2025 terminará llegando a las calles.
Si ocurre, no estaríamos simplemente ante una nueva superbike china.
Estaríamos ante la demostración de que CFMOTO está utilizando herramientas, conocimientos y procesos de desarrollo tradicionalmente asociados con los grandes fabricantes europeos para construir una motocicleta capaz de enfrentarse, de tú a tú, con las grandes referencias del segmento.
El verdadero secreto
El verdadero secreto de CFMOTO no estaría entonces solamente en su motor V4, sus más de 200 caballos o sus impresionantes alerones activos.
Estaría en haber entendido que, a determinadas velocidades, la potencia deja de ser suficiente y el aire se convierte en uno de los principales componentes de la motocicleta.
Y para aprender a dominarlo, CFMOTO decidió acudir a uno de los nombres que más sabe de ello en el mundo.
Pininfarina.








