Los orígenes de Yamaha en Colombia: la historia de una idea rechazada siete veces

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Había que aprender a manejar moto para poder venderlas

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Lo que hoy para muchos parece algo normal, tuvo un inicio curioso y de la mano de una textilera. Esta es una corta historia de Yamaha en Colombia y sus inicios
Los orígenes de Yamaha en Colombia: la historia de una idea rechazada siete veces

Este artículo sobre los orígenes de Yamaha en Colombia, fue publicado originalmente en La Revista De Motos, edición impresa #48 (2004). Para esta versión web se ha adaptado la estructura y presentación para facilitar su lectura digital.

Cuando todo comenzó en una textilera

Pocos saben que la historia de Yamaha en Colombia comenzó lejos de las motocicletas.

Durante la década de 1960, Coltejer era una de las empresas textiles más importantes del país. Una de sus filiales, Furesa (Fundiciones y Repuestos S.A.), nació para fabricar piezas destinadas a la maquinaria textil, pero rápidamente amplió su capacidad tecnológica y empezó a producir telares, válvulas industriales y maquinaria para diferentes sectores.

Con Furesa comenzó Yamaha en Colombia

A mediados de los años sesenta, los directivos de Furesa comenzaron a estudiar la posibilidad de fabricar vehículos en Colombia. Inicialmente exploraron el ensamble de automóviles populares y llegaron incluso a negociar con Renault. Sin embargo, por solicitud del Gobierno Nacional, ese proyecto fue transferido al Instituto de Fomento Industrial (IFI), lo que posteriormente daría origen a SOFASA en 1970.

¿Sabías que…? La junta directiva rechazó siete veces el proyecto Yamaha antes de aprobarlo en 1975.

La búsqueda de un vehículo popular

Tras abandonar el proyecto automotriz, Furesa continuó buscando alternativas.

Se evaluó el ensamble de bicicletas y otros medios de transporte hasta que surgió una idea que parecía arriesgada para la época: las motocicletas.

En los primeros años de la década de 1970, la moto todavía era un vehículo extraño en Colombia. La única ensambladora existente era Auteco, que producía modelos Lambretta y Kawasaki.

Dato curioso: Los responsables del proyecto Yamaha tuvieron que aprender a manejar motocicleta antes de intentar venderlas.

El proyecto que casi nunca sucede

Furesa inició conversaciones con Yamaha Motor Co. de Japón para estudiar la viabilidad de ensamblar motocicletas en Colombia.

La propuesta fue presentada a la junta directiva de Coltejer.

Fue rechazada siete veces durante tres años.

Finalmente, en 1975, el proyecto recibió luz verde con una meta que hoy parece modesta:

Ensamblar 800 motocicletas al año.

Primera moto que sale de la línea de ensamble de Yamaha en ColombiaEste fue la primera Yamaha que se ensambló en Colombia

Aprender a montar para poder vender motos

Una vez aprobado el proyecto surgió una pregunta fundamental:

¿Cómo vender un producto que casi nadie conocía?

Los responsables de Yamaha en Colombia decidieron empezar por lo básico: aprender a conducir motocicletas.

Después recorrieron el país evaluando el comportamiento de las motos en diferentes regiones y observando la reacción de las personas. Sin saberlo, estaban realizando uno de los primeros estudios de mercado del motociclismo colombiano.

Recorriendo Colombia para dar a conocer las motos

Nacen las primeras Yamaha ensambladas en Colombia

La línea de ensamble comenzó operaciones en Medellín en 1975.

Los primeros modelos fueron:

Yamaha DT 125 y DT 175
Las motocicletas de uso mixto y todoterreno que marcarían generaciones.

Yamaha RS100
El modelo de calle con el que comenzó la presencia urbana de la marca.

Durante ese primer año apenas se vendieron 160 motocicletas.

La revolución llamada Monoshock

En 1978 apareció una motocicleta que cambiaría para siempre la percepción de las motos todoterreno en Colombia.

La nueva DT incorporó el sistema Monoshock, reemplazando los dos amortiguadores traseros por un único amortiguador central.

Hoy parece algo normal, pero en aquella época fue una auténtica revolución tecnológica.

Además del nuevo sistema de suspensión, el motor recibió mejoras que aumentaron significativamente su potencia.

Las ventas crecieron y la DT comenzó a conquistar también las competencias deportivas.

Llega la Calibmatic al mercado de ColombiaLa Calibmatic marcó una era de Yamaha en Colombia, aún hoy esas motos son de culto

La era Calibmatic

En 1980 llegó otra innovación importante.

Yamaha incorporó un carburador denominado Calibmatic, capaz de compensar automáticamente la mezcla aire-combustible según la altitud.

Para un país con la geografía de Colombia, esta tecnología representó una ventaja enorme.

La DT Calibmatic se convirtió rápidamente en un éxito comercial y deportivo.

La DT que todavía reconocemos

En 1984 apareció la última gran transformación estética de la saga DT.

Su diseño fue tan acertado que muchas de sus líneas siguen siendo reconocibles décadas después.

Posteriormente llegaron mejoras como:

  • Frenos de disco delanteros.
  • Sistema eléctrico de 12 voltios.
  • Componentes en aluminio.
  • Actualizaciones menores de equipamiento.

Más de 170.000 DT para Colombia

Pocas motocicletas han tenido un impacto tan profundo en el mercado nacional.

Sumando todas sus versiones, la familia DT superó las 170.000 unidades producidas en Colombia.

La inolvidable DT200

Entre 1993 y 2000 se fabricó la DT200, considerada por muchos la evolución más avanzada de la saga.

Incorporaba:

  • Refrigeración líquida.
  • Sistema de válvula de escape YPVS.
  • Mejor desempeño deportivo.
  • Tecnología superior frente a sus predecesoras.

RX: la otra gran leyenda

Si la DT dominó el mundo todoterreno, la RX hizo historia en las calles.

Las RX100, RX115, RX125 y RX135 se ganaron la preferencia de miles de motociclistas gracias a su aceleración, velocidad y facilidad de preparación para competencias.

Hasta 2008 se habían ensamblado más de 87.000 unidades.

Yamaha TownyPara nosotros la Yamaha Towny tiene un significado especial, fue nuestra primera moto

La moto de los jóvenes

La RX se convirtió en una referencia para varias generaciones de motociclistas.

Su presencia en las pistas de velocidad fue tan importante como su éxito comercial.

La Furia que conquistó las ciudades

Otro modelo emblemático fue la FS80, popularmente conocida como Furia.

Su nombre estaba inspirado en un famoso caballo de cine y su logotipo destacaba la letra «F» como homenaje a Furesa.

¿Por qué fue tan popular?

  • Precio accesible.
  • Consumo reducido.
  • Mecánica sencilla.
  • Gran resistencia.

Fue la moto ideal para estudiantes y trabajadores urbanos.

Y todavía hoy es posible encontrar algunas circulando por las calles colombianas.

La Agro: una idea adelantada a su tiempo

Yamaha también intentó conquistar el campo colombiano con la AG100, conocida popularmente como la Agro.

Contaba con:

  • Relaciones de transmisión especiales.
  • Protecciones adicionales.
  • Una enorme parrilla de carga.

Sin embargo, el mercado rural colombiano todavía no estaba preparado para adoptar masivamente la motocicleta como herramienta de trabajo.

Curiosamente, en países como Australia este modelo se convertiría en una auténtica leyenda.

Las carreras como mejor publicidad

Durante sus primeros años, Yamaha tenía un presupuesto publicitario limitado.

Por ello la estrategia se concentró en dos frentes:

Promover el uso de la motocicleta entre empresarios y líderes de opinión.
Participar activamente en competencias deportivas.

Latino de Velocidad Yamaha en ColombiaOrlando Vélez en el latino de velocidad en 1978, protagonista de la velocidad de la mano de Yamaha en Colombia

El motocross de los pioneros

Las primeras competencias se realizaron en la famosa pista de La Arenera, en Medellín.

Posteriormente Yamaha construyó su propia pista en Envigado, escenario de carreras departamentales, nacionales y pruebas de enduro.

Las DT Monoshock y Calibmatic se volvieron protagonistas habituales de las parrillas de salida.

Yamaha y la velocidad

La marca también participó activamente en las carreras de velocidad disputadas en circuitos callejeros.

Las RX100 y XT500 fueron algunas de las motos más utilizadas por los pilotos de la época.

Además, Yamaha apoyó corredores que competían con máquinas de carreras importadas directamente desde Japón, como las TZ125 y TZ250.

La llegada de las míticas XT500

A comienzos de los años ochenta Yamaha ya vendía cerca de 13.000 motocicletas anuales.

En esa época llegaron modelos que hoy forman parte de la historia del motociclismo colombiano:

XT500
La trail más deseada de su generación.

TT500
La versión orientada al enduro que muchos consideraban la moto de sus sueños.

Su potencia, versatilidad y característico sonido las convirtieron en verdaderos íconos.

Incolmotos YamahaEste es uno de los sitios más emblemáticos de Yamaha en Colombia, su punto de venta en la ciudad de Medellín en el sector de San Diego

Nace Incolmotos-Yamaha

La compra de Coltejer por parte de la Organización Ardila Lülle cambió el rumbo de la compañía.

Furesa debía concentrarse nuevamente en el negocio textil y la operación de motocicletas pasó a manos de Impormoto.

Posteriormente, en 1985, un grupo de empresarios colombianos junto con Yamaha Motor Co. adquirió la ensambladora.

Así nació oficialmente Incolmotos.

En 1999 Yamaha aumentó su participación accionaria al 50% y la empresa adoptó el nombre que conocemos actualmente:

Incolmotos-Yamaha.

Justamente por ello trajimos a la web este texto del año 2004, para celebrar los 50 años de Incolmotos Yamaha, más adelante hablaremos sobre el desarrollo de la empresa a partir de 1985 a la fecha.

Cronología

  • 1970: Nace Sofasa.
  • 1975: Comienza el ensamble de Yamaha en Colombia.
  • 1978: Llega la DT Monoshock.
  • 1980: Aparece la DT Calibmatic.
  • 1985: Nace Incolmotos.
  • 1999: Yamaha adquiere el 50% de la compañía.

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