Si al parrillero…

Luego de varios años la medida que restringía el parrillero o acompañante en Medellín, ha llegado a su fin. Si bien el cambio no fue algo voluntario por parte del gobierno respectivo, el cambió se debió a la decisión del Tribunal Administrativo de Antioquia.
La medida que a partir de este 11 de agosto ha perdido vigencia en la capital antioqueña, tiene detractores y defensores, en su mayoría motivados por el tema de seguridad pero lo cierto es que todos tenemos derecho a la movilidad y a la seguridad. Las estadísticas de unos y otros se contradicen, pero la ley es muy clara en cuanto a las restricciones temporales, tal y como lo contempla el Código de Policía o la misma Constitución en los artículos 212 y 213, donde se dice claramente que los estados de excepción no pueden durar más de tres meses y solo prorrogables en dos ocasiones y eso está en manos del Presidente, no en manos de los gobernantes regionales como se venía haciendo en Medellín y algunos municipios del Área Metropolitana.

Haciendo memoria, la medida comenzó en noviembre de 2012 y ha sido renovada una y otra vez, esgrimiendo los positivos resultados de la misma sobre los índices de criminalidad en la zona, pero ha llegado la hora de volver a rodar con libertad por la ciudad y el resto de municipios del Área Metropolitana. Gracias al abogado Nicolás Arango, los medellinenses pueden volver a usar sus motos para llevar a sus hijos, amigos, novios, esposos, en fin… Libertad de movilidad.





