Técnicas
de Manejo (XII parte)
¿Qué hacer en caso de caída?

Nadie
desea sufrir una caída, pero esta es una
realidad a la que no podemos escapar por muy
buenos motociclistas que seamos y por eso debemos
estar preparados lo mejor posible para afrontarla.
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El
tema de las caídas hay que enfocarlo desde dos puntos de vista
diferentes: Si el que se cae eres tú, o si se trata de otra
persona, en cuyo caso tendrás la enorme responsabilidad de
auxiliarla de la mejor forma posible, porque de eso puede depender
una vida. Durante
una caída todo sucede demasiado rápido y el tiempo para
pensar y reaccionar es de fracciones de segundo, lo que hagas en esos
momentos puede representar la diferencia entre la vida y la muerte.
Una manera de prepararse para este tipo de situaciones es visualizando
en tu mente lo que harías en estos casos, de esta manera tu
subconsciente estará mejor preparado y tus instintos trabajarán
mejor, este artículo seguramente te ayudará en ese proceso
de visualización, pero debemos aceptar que siempre hay muchos
factores que están fuera de nuestras manos y lo que a continuación
te recomendamos, es apenas una pauta que te puede ser de ayuda, pero
finalmente nadie sabe con absoluta certeza lo que va a suceder en
el momento en que perdemos el control de la moto y mucho menos como
vamos a reaccionar. Si es posible, en los momentos previos a la caída, busca con la mirada el lugar más despejado que haya y trata de ir hacia allá. Un axioma de la conducción dice que la motocicleta se dirigirá hacia donde estemos mirando, por ejemplo si tu peligro potencial es un carro que viene de frente lo peor que puedes hacer es quedarte mirándolo porque hacia allá te vas a dirigir. Claro que también hay situaciones donde en un momento estas encima de la moto y al siguiente en el suelo sin saber que paso, como por ejemplo cuando pisamos una mancha de aceite y nos caemos sin siquiera darnos cuenta. Cuando lo inevitable sucede lo primero que debes hacer es soltar la moto para no quedarte enredado con ella, luego estarás en el aire y debes procurar caer de la mejor manera posible, como cuando en el colegio hacíamos vuelta canelas en educación física y caíamos rodando formando un rollo con nuestro cuerpo para evitar un impacto directo. Una vez en el suelo lo ideal es que nos deslicemos sin chocar con nada hasta detenernos, simplemente deja que pase el tiempo hasta que te detengas por completo y solo intenta algún movimiento para cambiar la trayectoria si estas en peligro de chocar contra un obstáculo fijo y la situación te lo permite. Una vez detenido por completo no intentes pararte inmediatamente, tomate tu tiempo para hacerte un autodiagnóstico y verificar que no tengas lesiones, en cuyo caso es mejor que te quedes tendido hasta que te auxilien. Si estas seguro que no tienes lesiones importantes levántate despacio y con cuidado tomándote el tiempo de asimilar lo que pasó.
Si
es otro motociclista el que se cae o tiene un accidente procura ante
todo conservar la calma y pensar con cabeza fría. Primero cierra
la llave de la moto y corta el suministro de gasolina para prevenir
un incendio. Pídele a dos personas que te ayuden a parar el
tráfico, para evitar que la situación se complique aún
más, después indaga si hay algún médico
a quien cederle el control de la situación, si no lo hay trata
de poner orden y hacer que la gente que no este ayudando, no entorpezca
la labor, ni hagan acciones precipitadas como intentar mover al herido
sin un diagnóstico preliminar. Si
está consciente es importante hablarle con calma y mirándolo
fijamente a los ojos para darle confianza y que no entre en pánico.
En primer lugar, recuerda que debes tranquilizar al herido, para esto
la serenidad que tengas ante la situación será clave.
Si es capaz de contestar, pregúntale directamente donde le
duele, y que él mismo haga un reconocimiento de
cómo se encuentra, intentando mover lentamente las extremidades
y el cuello, y si se siente capaz de levantarse que lo haga sin ninguna
prisa. Por último, pero sólo si lo ves necesario, procede
con ayuda de alguien más a retirarlo de la carretera para esperar
la llegada de la atención médica o incluso, si las lesiones
lo permiten, trasladarlo a un hospital en un automóvil particular. Si
no está consciente, haz una rápida evaluación
de su estado, y sobre todo, ¡que nadie le quite el casco! Procura
mantenerlo caliente con chaquetas o mantas y no moverlo hasta que
llegue la atención médica porque puede haber lesiones
vertebrales y/o cervicales y moverlo mal puede ocasionar daños
irreversibles que produzcan un estado de invalidez.
Si
estas en un sitio donde es imposible que llegue una ambulancia (algo
común en nuestras carreteras) la mejor manera de trasladar
al herido, es en una tabla resistente que haga las veces de camilla
y donde se pueda movilizar en la misma posición en la que quedo
después del accidente, y de esta manera llevarlo al hospital
más cercano sin causarle mayores daños. Hay que tener
en cuenta que para poner el herido sobre la tabla no se debe levantar
sino que se debe girar suavemente entre varias personas sobre su mismo
eje mientras se desliza la tabla por debajo, además se debe
procurar inmovilizar el cuello usando cartones o cojines para que
no se mueva durante el traslado y como precaución adicional
sujetar con alguna tira o prenda la cabeza a la tabla. En caso de
fracturas se debe inmovilizar la extremidad lesionada evitando al
máximo que se mueva con el fin de reducir el dolor y si hay
hemorragias la prioridad es tratar de movilizar al herido a una clínica
lo más rápido posible y sólo se debe aplicar
un torniquete si hay alguien con suficiente experiencia para hacerlo
sin agravar las lesiones, en caso contrario lo mejor es sujetar una
gasa sobre la herida, aplicando un poco de presión para ayudar
a contener la hemorragia. Por último es importante que alguien
acompañe al herido durante el traslado y le hable en todo momento
para mantenerlo tranquilo y consciente. Esperamos que no te veas enfrentado a este tipo de situaciones pero si te pasa ten presente que lo más importante es conservar la calma y no actuar precipitadamente. Recuerda que el equipamiento que lleves puesto (casco, chaqueta, guantes, botas, etc.), será la clave para reducir la gravedad de las lesiones, pero lo más importante es tratar de prevenirlas, conduciendo siempre con prudencia y a la defensiva. Texto: Mauricio Gallego A. |